Cien veces se vieron, pero sus ojos
nunca se habían mirado.
Y una tibia noche de otoño
sus vidas se cruzaron.
Tan inesperado fue su amor
como deseado ese momento.
Ellos no se buscaban
pero ansiaban su encuentro.
Ella decía: "Lo nuestro no es posible,
mi destino está marcado.
Amarte me es prohibido.
No puedo estar a tu lado".
Pero su cuerpo se estremecía
cada vez que el le hablaba.
Y su mirada desmentía
la dureza de sus palabras.
Por conquistar su corazón
el libro mil batallas.
incansable busco el camino
para llegar a su alma.
La nobleza de sus sentimientos
pudo mas que las ataduras.
Sus rumbos al final coincidieron
y su historia de amor aun perdura.
Los lazos que los unen,
tan puros, tan fuertes,
van más allá del tiempo,
trascienden los límites
de la vida y la muerte.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario